martes 4 de agosto de 2009

Nuestro Futuro.

Frente a las terribles noticias que cada día nos sorprenden respecto de abusos a menores, creo que es necesario hablar el tema en forma fría y responsable. Es por ello que siempre he tenido una postura que quizas es muy incorrecta políticamente, no obstante creo que es muy realista cuando se analiza desde una perspectiva racional.
Cuando se trastoca la ingenuidad y pureza de un niño, todos con espanto repudiamos a su autor y exijimos las penas más duras para este. Y claro... este es un sentimiento muy lógico, pero una cosa es clara. La distancia entre lo que se pide y lo que se puede aplicar es un tanto abismante, ya que por muy repudiablemente monstruoso que resultan los delitos de esta índole, los jueces están limitados a aplicar penas ya establecidas, las cuales todos estamos más o menos de acuerdos, son muy bajas, sin contar que en Chile no contamos con una cadena perpetua efectivamente real, es decir, prisión de por vida. Sino que la cadena perpetua nuestra es de 20 y 40 años, ante lo cual, aquellos que cometen los más horrendos crimenes dependiendo de la edad que tengan al momento de ser descubiertos, tienen la posibilidad de salir en libertad y por ende volver a reincidir. Es por ello que creo que se le debe dar un trato especial a estos individuos. Un trato adecuado según mi opinión sería el de una persona que padece de una enfermedad mental. Y porque lo digo?
Simplemente porque he llegado a la conclusión que estas personas son enfermos y la verdad es que no creo que tengan sanación, ya que está comprobado que independiente del tiempo que permanezcan privados de libertad, una vez en liberados vuelven a cometer los mismos crimenes. Creo que esto se les escapa de las manos inclusive a ellos, por tanto, creo que la mejor solución para estos casos es la declaración de incapacidad y la internación perpetua en un Centro de atención para pacientes mentales especialmente creados para ellos por implicar un serio riesgo para la sociedad. tal como lo hacen con los enfermos mentales crónicos, los cuales permanencen prácticamente toda su vida encerrados, situación que nos parece lo más lógico.
Es así como creo que podemos solucionar en gran parte una problema que nos afecta seriamente como sociedad.
Después de todo la seguridad e integridad de nuestros niños, es el mayor recurso de nuestra sociedad, el cual debemos proteger a toda costa.